Muere una de las amigas íntimas de Violeta Parra: la artesana Amalia Chaigneau

 

Pasaron casi 50 años desde esa noche de septiembre de 1966 que Amalia Chaigneu dejó a Violeta Parra en su carpa de la Reina tras una larga conversación que duró hasta las tres de la mañana. Este lunes 15 de febrero se volvieron a reunir seguramente a conversar de cómo ha cambiado Chile. La artesana, que destacó por su labor de rescate y defensa de la orfebrería mapuche, falleció a la edad de 93 años.

Fue ella quien entregó el testimonio de como estaba Violeta, quien el 4 de febrero de 1967 terminaría con su vida. La Revista del Sábado de El Mercurio la entrevista en agosto de 2011. Esto es lo que se reproduce en el artículo:

Amalia Chaigneau la visitó en su carpa en septiembre de 1966. Sentada en el taller que tiene en su casa de Vitacura, entre piedras y mostacillas, recuerda la última noche que la vio con vida.
-No había más de 30 personas en la carpa. Llovía a cántaros. El lugar estaba hecho un barrial. Cantó Violeta. Cuando terminó el concierto, me dijo, “quédate un rato para que conversemos”. Estuvimos tomando mate hasta las tres de la mañana. Echó garabatos contra todo el mundo, entre ellos, contra los dos chiquillos. Estaba muy peleada con sus hijos, porque no querían meterse en el proyecto de la carpa. Tenían, a lo mejor, razón los chiquillos. Ella quería hacer un centro de música popular que pudiera proyectarse más socialmente y los chiquillos querían una peña, ganaban plata y podían vivir de eso.

Y hay más del artículo:

La orfebre Amalia Chaigneau recuerda el día que acompañó a Violeta hasta la editorial Nascimento para que le publicaran su trabajo. La escena, hoy, la recuerda así:

-Vengo a ver si don Carlos (Nascimento, dueño de la editorial) me publica esto… Son las canciones que recopilé -le dice Violeta al encargado de la editorial.

El hombre revisa las hojas.

-¿No tienen partituras? ¿Notas musicales? ¿No sabes música, Violeta?

-No poh, si supiera sería el Bach de la música chilena.

-Era muy graciosa la Violeta -dice sonriendo Amalia Chaigneau-. Una persona sin ningún barniz, totalmente auténtica. Y si se portaba grosera, se portaba grosera, no le importaba nada.

 

Rescate de la orfebrería mapuche

Nacida en Concepción el 21 de febrero de 1923, realizó sus estudios primarios en Chillán y los secundarios entre Rancagua y Santiago, donde terminó en el Liceo Nº 2 de Niñas. Después de estudiar un año en la Escuela de Leyes de la Universidad de Chile se cambió a la Escuela de Trabajadoras Sociales de la misma Universidad, al considerar que “las leyes eran indiferentes a los problemas sociales”. Egresó de la carrera de Asistente Social en 1944 y empezó a trabajar inmediatamente en “La Casa Nacional del Niño” del Servicio Nacional de Salud. Una vez titulada en 1946, ingresó al Hospicio de Santiago – SNS donde trabajo hasta 1959.  Esta es la reseña que nos entregó la Fundación Artesanías de Chile donde Amalia fue una de sus artesanas desde el nacimiento de la institución.

Una mujer de izquierda y comprometida le tocó sufrir durante la dictadura militar.  El 14 de octubre de 1974 fue detenida y conducida al campamento de “Tres Álamos” donde permaneció hasta el 21 de marzo de 1975, fecha en la que fue expulsada del país y acogida por el Gobierno de México.

Desde su regreso al país, en diciembre de 1983, retomó la orfebrería y comenzó a desarrollar su actividad creativa, preocupándose del rescate, investigación y conservación de la joyería Mapuche, estudiando las piezas menos conocidas y particularmente hermosas, pertenecientes no solamente a colecciones públicas y privadas, sino que también a personas de dicha etnia.

 

Una conversación íntima realizada cuando cumplió los 90 años se encuentra en Youtube

Fotografías sacadas desde : http://masdecoracion.latercera.com/…/conten…/10_1677_9.shtml

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