Unesco y Consejo de Cultura y las Artes reconocieron a seis Tesoros Humanos Vivos 2015

Las mujeres destacaron este año 2015 en los reconocimientos  Tesoros Humanos Vivos (THV) 2015, distinción que entrega la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, sigla en inglés) y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA).

Este reconocimiento lo otorga el Estado a personas y comunidades portadoras de manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial que son altamente significativas para el país y las comunidades locales, dando cuenta de la diversidad cultural e identitaria.

Los reconocimientos

 

Zunilda Lepin es defensora de la semilla vernácula, mediante el resguardo, uso, valoración e intercambio de semillas ancestrales (trafkin) en su comunidad, manteniéndolas sin alteraciones químicas. A partir de estas prácticas tradicionales del pueblo mapuche y su propuesta culinaria en “Zuni Tradiciones”, ha logrado impacto y reconocimiento a nivel local, regional y nacional.

Elena Tito (Foto Fundación Artesanías de Chile)

elena
Elena Tito
 fue la única reconocida este año en el norte del país. Nacida en Santiago de Río Grande, pueblo a 90 kilómetros de San Pedro de Atacama, Provincia del Loa, Región de Antofagasta. Trabaja el barro con sus propias manos y lo convierte en adornos de greda de gran calidad. Cultora de la alfarería ancestral atacameña, técnica que data del 3.000 a.C. y que se ha heredado a través de las generaciones, a partir del uso de un tipo de greda propio de su zona, que le da brillo a  piezas utilitarias y ceremoniales para uso ritual.

Elena contó al portal de la Fundación Artesanías de Chile , en que es una de sus artesanas, que se crió con su abuela en el pequeño poblado tras la temprana muerte de su madre y que fue ella quien le enseñó a trabajar con greda, oficio que en su familia se ha traspasado de generación en generación “desde que los Incas estaban en nuestras tierras”.

A 136 kilómetros de Concepción, en la comuna de Cañete, se encuentra Amalia Quilapi, artesana mapuche reconocida como Tesoro Humano Vivo por su dominio de la técnica tradicional del trarikan, que consiste en un tejido a telar de doble urdimbre, que es amarrado con ñocha para dar diseños iconográficos, y luego sacado del telar para ser teñido por reserva; conocimientos que ha traspasado a sus hijas.

El tejido a telar Mapuche más tradicional es conocido como Trari Kan. Una de sus cultoras es Amalia Quilapi quien domina la difícil técnica del teñido a través de un sistema de amarras con ñocha donde el creador va imaginando las figuras y al amarrar excluye o incluye colores. Luego de amarrar la urdiembre se tiñe con tintes naturales y al desamarrar aparecen las exclusiones o las inclusiones de colores. En este video además se incluye una ceremonia de bienvenida y la explicación de los dibujos de las mantas de Cacique hechas por la gran maestra Amalia Quilapi. (Tierra Adentro)

amalia

Las manos de la señora Amalia son poseedoras del ancestral conocimiento del witral (telar) y de las combinaciones necesarias para lograr todos los colores con tinturas naturales. Hoy cuenta como el bosque nativo escasea y el conocimiento se transforma adaptándose a lo que el bosque exótico permite. Sueña con poder recolectar cortezas, líquenes, musgos y frutos que solía utilizar junto a su madre. (Imágenes del hombre y la naturaleza)

 

MEMORIAS DEL TELAR Amalia Quilapi

Las Artesanas Püll Püll Foki de Alepue, comuna de Mariquina, fueron reconocidas por su destacado trabajo en cestería de fibra blanca de la enredadera Püll Püll Foki o Voquil Pil Pil, cuya extracción implica un conocimiento acabado de la ecología de la selva valdiviana y de un tipo particular de especie vegetal, lo cual le otorga una peculiaridad única a este conocimiento. Destaca además el trabajo sofisticado en la elaboración de figuras con estilo propio de ese territorio, muchas de ellas de carácter utilitario. Actualmente enfrentan riesgos para la extracción de su materia prima, por reemplazo por especies exóticas.

El Püll Püll Foki, es una especie de enredadera, se procesa de forma manual, para luego proceder mediante una especie de trenzado a crear diferentes figuras.

colchanderas

Cultores de la técnica de colchar, que consiste en la siembra, cosecha y secado de trigo colorado para el trenzado que forma parte de la elaboración de cuelcha para chupallas, bolsos, alfombras y otras artesanías, los colchanderos y colchanderas de Trehuaco fueron reconocidos por desarrollar un oficio que implica conocimientos y usos de la naturaleza de orden tradicional.

 

tejueleros

Los Tejueleros de ciprés de Las Guaitecas son constructores de tejuelas de madera de ciprés, elemento propio de las casas de la isla, que a su vez aporta a la estética arquitectónica de la zona. Su oficio impregna la identidad de una comunidad que se funda en una estrecha relación con su entorno natural, reflejada en un uso equilibrado de sus materias primas, generando una relación respetuosa con el medio ambiente.

Mayor información en el link:  http://www.cultura.gob.cl/home/cultora-mapuche-tesoro-humano-vivo-2015 

Reconocimiento Tesoros Humanos Vivos

Este reconocimiento lo poseen en la actualidad 38 personas o agrupaciones que son distinguidos como  los Tesoros Humanos Vivos a lo largo del país, incluyendo representantes de todas las regiones, con quienes la Sección de Patrimonio Cultural Inmaterial del departamento de Patrimonio Cultural del Consejo Nacional de Cultura y las Artes implementa acciones de salvaguardia participativas, que pretenden contribuir a la continuidad de las expresiones patrimoniales que ellos y ellas han cultivado durante su vida.

Este año 2015, el proceso de selección estuvo a cargo de Comités Expertos Zonales desarrollados en Iquique, Valparaíso, Chillán y Valdivia, y un Comité Experto Nacional, todos conformados por personas del ámbito público y privado, académicos, representantes de la sociedad civil, entre otros.

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